JDH – Boletín Informativo Mensual Febrero 2021

FRATERNIDAD

por Braulio Vargas Núñez

El pasado 4 de febrero celebramos, por primera vez, el Día Internacional de la Fraternidad Humana aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas el 21 de diciembre de 2020, reafirmando, entre otras consideraciones, los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, en particular el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; reconociendo la importancia de la Declaración que constituye el mandato universal de la comunidad internacional, para promover una cultura de paz y no violencia que beneficie a la humanidad, en especial a las generaciones venideras; subrayando la importancia de una mayor conciencia de las diferentes culturas y religiones o creencias y de la educación en la promoción de la tolerancia, lo cual implica la aceptación y el respeto de la diversidad religiosa y cultural y subrayando además el hecho de que la educación, en particular en la escuela, debe contribuir de manera significativa a promover la tolerancia y eliminar la discriminación basada en la religión o las creencias y reconociendo que la tolerancia, la tradición pluralista, el respeto mutuo y la diversidad de religiones y creencias promueven la fraternidad humana.

 

PERO ¿QUÉ ES FRATERNIDAD?

Fraternidad significa amistad, afecto o solidaridad entre hermanos o entre quienes se tratan como tales. Es un concepto sinónimo de hermandad, amistad y camaradería. Es un término derivado del latín frater, que significa hermano.

Por otro lado, la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 1 dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Así entonces, la fraternidad es el lazo de unión entre los seres humanos basada en el respeto a la dignidad de la persona humana, en la igualdad de derechos de todos los seres humanos y en la solidaridad de unos por los otros.

Pero, echando una mirada a la situación actual en nuestro planeta, lleno de intolerancia, conflictos y ausencia de paz y seguridad en todos los niveles de la sociedad, cabe hacerse esta pregunta:

 

¿DE VERDAD ES POSIBLE LA FRATERNIDAD HUMANA?

En un artículo escrito por Leonardo Boff y publicado en el Diario Digital Nuestro País el 29 de enero del 2021 él dice:

“Respondiendo a la pregunta de si es posible una fraternidad universal, diría: dentro del mundo en que vivimos bajo el imperio del poder-dominación sobre las personas, las naciones y la naturaleza, aquella está siempre inviabilizada y hasta negada. Por aquí no hay camino.

Sin embargo, si no puede ser vivida como un estado permanente, puede realizarse como espíritu, como una nueva presencia y un modo ser que intenta comprometer todas las relaciones, incluso dentro del orden actual que es un desorden. Pero esto solo es posible a condición de que cada persona sea humilde, se sitúe junto al otro y a la altura de naturaleza, supere las desigualdades y vea un hermano y una hermana en cada uno, situados en el mismo humus terrenal donde están nuestros orígenes comunes y sobre el cual convivimos.”

Continúa diciendo: “Se trata de tener una nueva presencia en el mundo y en la sociedad, no como quien se cree la cumbre de la creación y está por encima de todos, sino como quien está al pie y junto a los demás seres. Por esta fraternidad universal, el más humilde encuentra su dignidad y su alegría de ser por sentirse acogido y respetado y por tener garantizado su lugar en el conjunto de los seres.

Nos corresponde a nosotros como personas y como colectividad pensar y repensar con la mayor seriedad, plantearnos y replantearnos esta cuestión: Dentro de esta situación cambiada de la Tierra y de la humanidad, y de las amenazas que pesan sobre ellas, no es un puro sueño y una utopía inviable buscar un espíritu de fraternidad universal entre los humanos y con todos los seres de la naturaleza y realizarlo colectivamente. Esta será la gran salida que nos podrá salvar.”

Así, en lo personal como voluntario de Jóvenes por los Derechos Humanos y como Scout, movimientos que promueven la fraternidad a través de la práctica del trabajo en equipo, del respeto al ser humano, instando a los jóvenes a que se convierten en ejemplo de liderazgo, responsabilidad, generosidad, altruismo y fraternidad, pero sobre todo a que se conviertan en defensores valiosos de la paz y la tolerancia, es que estamos convencidos de que el camino a la consecución de un mundo más justo y libre, a una cultura de tolerancia y paz. es por medio de la educación en derechos humanos, como elemento primordial para crear sociedades capaces de delinear su futuro motivando en todas las personas, pero especialmente en los jóvenes actitudes de paz, tolerancia, respeto, solidaridad y desarrollando en cada uno de ellos la conciencia de que, parafraseando a la señora Eleanor Roosevelt, a menos que los Derechos Humanos signifiquen algo en los lugares pequeños, cerca de casa; en el vecindario donde vive; la escuela o universidad donde estudia; la fábrica, granja u oficina donde trabaja, en esos lugares donde cada hombre, mujer y niño busca igualdad de justicia, de oportunidades, de dignidad sin discriminación, estos derechos tendrán poco significado en ningún otro sitio.

 

JDH COSTA RICA EN ACCIÓN

En este mes de febrero continuamos con la celebración del 20 Aniversario de Youth For Human Rights International y del 10 Aniversario de la Asociación Jóvenes por los Derechos Humanos Costa Rica, alcanzando a los 82 gobiernos municipales de nuestro país con la campaña “Cantones por la Paz y los Derechos Humanos” en cooperación con la Asamblea Nacional de la Persona Joven, la Comisión de Juventudes Constructoras de Paz, la Comisión Permanente de Derechos Humanos, con el apoyo del Departamento de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa y con el aval de la Presidencia de la República de Costa Rica y el Ministerio de Cultura y Juventud.

Y seguimos el mes a toda marcha con actividades de promoción y educación en los Derechos Humanos que nos llevó a 16 distintas comunidades del país, a parques como el de Moravia, el Parque de la Paz, el de las Ruinas de Cartago, Escazú, etc., a comisarías de policía, comunidades religiosas, empresas privadas y grupos civiles.

Además la Universidad Santa Paula nos honró con una invitación para impartir una conferencia sobre los Derechos Humanos en la semana de la Salud Mental que ese centro universitario organiza bajo la coordinación de la facultad de Psicología y Psicopedagogía.

Nuestras estadísticas alcanzaron un rango superior que muestra la presencia e influencia, así como el empeño que estamos empleando para llevar la educación en derechos humanos, específicamente la educación en la Declaración Universal de Derechos Humanos a todos los ámbitos de la sociedad costarricense.

Estos son los números:

  • 91 actividades de promoción y educación de los Derechos Humanos.
  • 41 seminarios y charlas sobre Derechos Humanos virtuales y presenciales.}
  • 336 personas educadas en Derechos Humanos.
  • 20780 personas alcanzadas por nuestras actividades.
  • 1026 libritos repartidos de ¿Qué son los Derechos Humanos?
  • 135 lecciones entregadas del curso de Youth for Human Rights International.
  • 16 estudiantes graduados del curso de Youth for Human Rights International.

Y para cerrar un mes fantástico, con la colaboración de un joven voluntario estudiante universitario de la Universidad Americana (UAM) desarrollamos y subimos a Play Store la app gratuita JDHCR Memory Match para la sistema operativo Android, con el que cualquier persona y de cualquier edad puede jugar, divertirse y a la vez conocer la Declaración Universal de Derechos Humanos.