JDH – Boletín Informativo Mensual Abril 2021

Desde el 2011 incorporando la educación de los Derechos Humanos en la cultura de Costa Rica

¡CRISIS, LIBERTAD, DEBER, CREATIVIDAD,FUTURO Y AYUDA!

Braulio Vargas, Presidente

Estamos viviendo un periodo excepcional en la historia de la humanidad y las emociones negativas parecen proliferar: odio, miedo, envidia, egoísmo, individualismo, etc.

Hoy no faltan líderes y expertos en muchas áreas que, apelando al bien común, utilizan esas emociones negativas para limitar garantías, derechos y libertades fundamentales, de movimiento, de asociación, de trabajo, de comercio, incluso el derecho a la práctica religiosa en lugares públicos que tenemos los ciudadanos y contenidas en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En el reciente Informe Mundial 2021, la 31a edición de la revisión anual de Human Rights Watch de las prácticas y tendencias de derechos humanos en todo el mundo, que analiza los acontecimientos ocurridos en el último año en más de 100 países, destaca como en 83 países han violado derechos de libertad de expresión o reunión ente otros y apenas la mitad de ellos han declarado un estado de emergencia, por lo menos para sustentar legalmente esas violaciones a derechos humanos.

Si bien debemos acatar las disposiciones que nos impongan, de igual manera debemos exigir que sean las mínimas y necesarias.

Por supuesto que el equilibrio entre derechos y deberes siempre ha presentado dificultades, pero el disfrute y exigencia de los derechos humanos no es posible si no se respeta la libertad de los demás como la forma más completa de realización personal y colectiva, así como una condición para una vida digna y para el futuro de la humanidad.

El futuro es esperanza, es sinónimo de infinitas posibilidades. Sin embargo, las encuestas realizadas a la ciudadanía vienen mostrando altos grados de incertidumbre, desconfianza y pesimismo en relación con el futuro, que es alentado por limitaciones a la libertad y el constante bombardeo de malas noticias en los medios de comunicación masiva.

Por ello es de vital importancia para la supervivencia y estabilidad emocional de los seres humanos y para nuestra sociedad en su conjunto, no permitir que las circunstancias y los mensajes negativos desalienten nuestra creatividad que es la materia prima del futuro. Y esto lo podemos conseguir por medio de la ayuda.

En estos tiempos donde parece prevalecer un enfoque individualista y egoísta tendemos a ignorar las implicaciones que tiene el ayudar a alguien dando por sentado que ayudar es algo que hacemos para beneficio de otros donde uno no obtiene algún beneficio, por lo que se prefiere pasar el tiempo haciendo cosas que solo aporten beneficios inmediatos. Empero, la ayuda parece tener un significado más profundo y demuestra ser un elemento indispensable de la vida que incluso, como indican varios estudios, repercute en una mejora de nuestra propia salud.

Ayudar es un deber, es cooperación hacia la supervivencia y eso también es futuro.

Termino este artículo con un poema escrito por la escritora argentina Mabel Padilla en uno de sus libros titulado “Lectura Saludable” y que nos honró con su autorización para publicarlo aquí. Se titula:

“AYUDA.
Ayuda, palabra poderosa en todo su sentido.
Ayuda, palabra que con solo nombrarla emite sonidos de energía con ondas
que llegan al alma.
Así es la ayuda cuando es desinteresada, profunda,
enérgica, valiosa.
La ayuda es una palabra que lleva a la acción, que hace que cada ser ponga
todo de sí.
Y en el mismo instante que la ayuda sucede, el universo se pone a sus pies.
Y no hay tiempo, espacio, energía que no bailen en su
sincronía.
Porque la ayuda rehabilita al ser, lo habilita, lo pone en comunicación con sus
semejantes.
Por todo esto reivindiquemos la ayuda en estos tiempos de crisis, de desorden,
de apatía, de individualismo.
Salgamos en búsqueda y conquista de la ayuda como
motor que nos impulsa y nos eleva al infinito de nuestras
potencialidades.”

 

JÓVENES POR LOS DERECHOS HUMANOS CR EN ACCIÓN

 

PARA L O S ANTIGU O S R OMAN O S ABRI L ERA EL SEGUND O MES DEL AÑ O (APRI L IS, EN LATÍN). SU O RIGEN N O SE C O N O CE EXACTAMENTE PER O SE LE HA RELACI O NAD O C O N EL VERB O APERIRE (‘ABRIR’), DEBID O A Q UE EN ESTE MES LA PRIMAVERA ABRE LAS FL O RES, ETC.

 

Se como sea, para Jóvenes por los Derechos Humanos Costa Rica, Abril fue un mes de mucha actividad y nuestras estadísticas fueron las más altas del año 2021. Con el trabajo combinado de 13 voluntarios llevamos a cabo 86 actividades de divulgación y educación en los Derechos Humanos tanto virtuales como presenciales, con niños y niñas, adolescentes, estudiantes escolares, colegiales y universitarios, profesionales, adultos.

Repartimos materiales educativos a jóvenes y estudiantes de organizaciones juveniles, escuelas, colegios y universidades y entregamos 59 seminarios de derechos humanos, siendo esta la mayor cifra de ellos del año y que significó también la mayor cantidad de personas educadas en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Y por si fuera poco también alcanzamos los más altos números del año en lecciones calificadas y estudiantes graduados en nuestro curso de Derechos Humanos y además también alcanzamos con nuestra campaña en redes sociales a más personas que nunca en lo que va del 2021.

Y para cerrar este mes fantástico conversamos con oficiales de la fuerza pública y en cooperación con el inspector Héctor Ortega 300 efectivos conocieron la Declaración Universal de Derechos Humanos con el programa “Derechos Humanos en la Función Policial”.

 

RECONOCIMIENTOS Y AGREDECIMIENTOS

Este 2021 es un año muy especial tanto para Youth for Human Rights International como para la Asociación Jóvenes por los Derechos Humanos Costa Rica por sus 20 y 10 aniversario respectivamente y no podemos dejar de agradecer las muestras de afecto que hemos recibido para ambas organizaciones de parte de nuestros amigos y colaboradores.

Damos las gracias por los reconocimientos que hemos recibido de parte de los empresarios señores Didier Rodríguez, Mauricio Aguilar, Marco Hernández, Renán Aguilar y Javier Morelli, así como de las empresas Agrocosta, Toledo, IBL, Ferretería Virtual, Transfesa, Supermangueras, Performia y Bufete Morelli y Asociados.

También damos un especial agradecimiento al señor Jorge Fonseca Fonseca, Diputado de la República y al Consejo Nacional de Juventudes de Costa Rica, por su vital apoyo a nuestros proyectos, en especial al del expediente 21834, Declaración del 10 de diciembre como Día de los Derechos Humanos y Adición del Inciso G) al Artículo 3 de la Ley 2160, Ley Fundamental de Educación.

Y por supuesto, agradecemos profundamente las palabras que nos han dedicado nuestros jóvenes voluntarios, por lo que transcribimos algunas de ellas:

“Creo que la mejor manera de mejorar es aprendiendo cosas nuevas, como lo fue para mí aprender sobre derechos humanos, a través del curso completo sobre la Declaración Universal de Derechos Humanos que recibí de manos del Sr. Braulio Vargas y la Sra. Eulalia Jaquete de la Asociación Jóvenes por los Derechos Humanos Costa Rica. Por eso este curso ha influido en mi vida, porque aprendí cosas de las que no era consciente. Y es importante aclarar que este conocimiento no solo nos ayuda a relacionarnos con los demás sino también personalmente.

Como creyente, creo que hablar de los derechos humanos es tan importante como hablar de Jesús; ambos nos ayudan.

Profesional en Orientación – Costa Rica”

“Los derechos humanos son un tema de suma importancia para el mundo. Con el curso de Jóvenes por los Derechos Humanos aprendí que todos los seres humanos deben caminar juntos y tratarse de la misma manera sin importar quiénes sean. Llevar a cabo el Trabajo Comunal Universitario (TCU) en la asociación fue de mucho crecimiento a nivel personal, no solo en lo técnico sino también en lo humano, aquí aprendí un poco más sobre la Declaración Universal de Derechos Humanos y su historia .

Mi área es la tecnología y poder aportar un granito de arena a esta maravillosa asociación que apunta a los jóvenes es de suma importancia para mí. Ahora con lo aprendido en el curso y en el transcurso de mi proyecto universitario, no queda nada más para ponerlo en práctica en el día a día y así seguir aportando más granos de arena a la Asociación. Agradezco mucho a las personas que me abrieron las puertas de esta gran Institución para poder hacer mi Servicio Comunitario Universitario (TCU).

Estudiante – Universidad Americana (UAM)